Un incremento alarmante en las hospitalizaciones de menores de edad por abusos en escuelas de México, evidencian un patrón llamado “violencia sexual organizada”, la cual involucra a maestros, directivos y personal de instituciones educativas.
Basados en la investigación realizada por el medio Milenio, se señala que los depredadores atacan a niñas, niños y adolescentes en salones sin visibilidad, bodegas abiertas, baños contiguos, patios y accesos sin control, a pesar de que la mayoría de escuelas cuentan con cámaras de videovigilancia.
Anteriormente, este delito se denunciaba en menor frecuencia; sin embargo, en los últimos años, los estudiantes han comunicado a sus familiares los abusos sexuales sufridos en escuelas, incrementando considerablemente los casos registrados, principalmente por las afectaciones emocionales, ansiedad y trastornos postraumáticos resultado de la violencia sufrida en los menores.
Por tanto, según información de la Red por los Derechos de la Infancia en México, con base en cifras oficiales de la Secretaría de Salud, las hospitalizaciones de menores dentro de escuelas en México aumentaron mil 62 por ciento, al pasar de 21 casos en 2010 a 244 en 2024; sin embargo, estos números no reflejan el total real de las víctimas, pues muchas de ellas no denuncian el delito por miedo o encubrimiento dentro de las escuelas.

De esas 244 personas atendidas en hospitales del país por agresiones sexuales escolares, 81.6 por ciento eran mujeres y el restante 18 por ciento hombres. Más de la mitad de las víctimas eran adolescentes entre 12 y 17 años, mientras una quinta parte corresponde a niños de entre 1 y 5 años.
Cabe mencionar que el abuso sexual infantil (ASI) es un grave problema de salud pública, representando una de las peores formas de violencia y un claro ejemplo de violación a los derechos de niñas y niños. Este problema ocasiona daños en la salud física y mental, incluyendo depresión, conducta suicida y consumo de sustancias.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud define el abuso sexual infantil como: “la participación de un niño(a) en una actividad sexual que no comprende completamente y a la que no puede dar consentimiento o para la cual no está preparado en su desarrollo y no puede consentir, o que viola las leyes o los tabúes sociales de una sociedad”.
En los últimos años, las cifras de abuso sexual infantil en México se han incrementado principalmente en las niñas. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018-2019, 2.5 por ciento de adolescentes presentaron ASI (3.8 por ciento en mujeres y 1.2 por ciento en hombres); para 2022 las cifras fueron más altas (5.53 por ciento en general; 8.97 por ciento en mujeres y 2.18 por ciento en hombres).
Los casos de abuso sexual infantil se pueden denunciar en los siguientes números e instituciones:
• 911: En caso de emergencia, llama al 911 y pide ayuda.
• 089: Tu denuncia al 089 es completamente confidencial.
• DIF: Pide ayuda al centro DIF más cercano. En esa institución existe una procuraduría que se encarga de proteger a niños, niñas y adolescentes.

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