Por primera vez en más de 200 años, el Pleno de la SCJN sesionó fuera de su sede histórica en la Ciudad de México para llevar la deliberación constitucional más allá del centro del país y reafirmar que la justicia no pertenece a unos cuantos, sino que es un derecho de todo el pueblo de México.
Este 26 de febrero por primera vez cambio la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), luego de que los ministros viajaran más de mil kilómetros para realizar en zona zapatista su primera sesión extraordinaria en territorio.
“La SCJN ha tomado la decisión de traer la justicia al territorio; que ustedes vean que pertenecemos al pueblo quienes hacemos justicia”, expresó Hugo Aguilar Ortiz, ministro presidente durante la primera sesión extraordinaria en territorio del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en Tenejapa, Chiapas.
Tenejapa es un ejemplo de la deuda histórica que tiene México con las comunidades indígenas, el objetivo de la primera sesión extraordinaria consiste en saldar una deuda de cinco años con la comunidad de La Candelaria, cuya voz se había alzado para exigir el reconocimiento de su gobierno comunitario.
En esta primer sesión extraordinaria en territorio, la SCJN reconoció que la libre determinación de los pueblos indígenas no puede quedarse solo en discurso o papel, frente a autoridades tradicionales e integrantes de comunidades indígenas de Tenejapa y La Candelaria, el Pleno consideró que el Congreso de Chiapas ha incurrido en una omisión legislativa que ha impedido que los pueblos indígenas sean plenamente reconocidos como sujetos de derecho público, con sus propias autoridades y formas de organización.

Por lo que, la SCJN ordenó al Congreso local legislar para hacer realidad estos derechos, estableciendo un plazo de 180 días a partir de la expedición de la Ley General que dotará de contenido el artículo 2° de la Constitución Política Federal. No obstante, la decisión viene acompañado del ordenamiento dirigido al Gobierno del Estado y al Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas, quienes deberán adoptar medidas inmediatas (90 días) para garantizar efectivamente el autogobierno de la comunidad tsotsil, incluyendo la entrega oportuna de los recursos públicos que proporcionalmente le corresponden.
Cerca del medio día, el ministro Hugo Aguilar Ortiz, presidente de la Suprema Corte, arribó a la Plaza Mayor de Tenejapa, sin embargo, esta vez no lo hacía enfundado en su toga habitual, sino en el tradicional chuj o chujes, un poncho de lana gruesa (blanco, crema o negro) surcado por bordados, franjas rojas y negras que son la vibrante crónica de la identidad tzeltal.
Sobre su cintura, con sus diseños geométricos la faja tejida funcionaba como mapa de la cosmovisión del pueblo, y en su cabeza, un sombrero de palma con cintas vivas coronaba el gesto de respeto y dignidad, acompañado de Sara Irene Herrerías, Yasmín Esquivel, Lenia Batres y Arístides Guerrero. Siendo la ministra María Estela Ríos González, la única ausencia en la jornada, dado que Irving Espinosa Betanzo y Giovanni Figueroa participaron de manera remota en la Sesión.
Con el objetivo de establecer una interacción más cercana con los habitantes de Tenejapa, el equipo de comunicación de la SCJN dispuso de traductores para las lenguas tsotsil y tzeltal.
“Quiero decir que vamos a tener traducción a la lengua tzotzil y tzotzal para que los que están aquí presentes que hay muchísima gente entiendan luego plenamente lo que vamos a estar diciendo, así es que después de cada intervención van a intervenir nuestros hermanos traductores”, señaló el ministro Hugo Aguilar Ortiz, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Sin embargo, la complejidad de los argumentos jurídicos utilizados en la sesión, obligó a los intérpretes a realizar una síntesis apresurada de los discursos para intentar abarcar el caudal de información, lo que interrumpió el ritmo natural de la sesión (los mediadores debían solicitar pausas para condensar los conceptos legales).
Durante esta primer jornada del Pleno en territorio, la ministra Lenia Batres Guadarrama subrayó la trascendencia del asunto discutido, al señalar que no solo es relevante por su contenido jurídico, sino por el contexto intercultural en el que se analiza.
“El asunto que presento el día de hoy tiene especial relevancia no solo por su contenido, sino por el contexto en el que lo discutiremos. Pues nos encontramos en la primera sesión integrante del Tribunal Pleno del Estado de Chiapas, una entidad marcada por su diversidad cultural y por la presencia histórica de pueblos y comunidades indígenas. En ese escenario discutiremos un caso que impacta en la vigencia real de la libre determinación y del autogobierno indígena dentro del estado constitucional mexicano”.
Más adelante resaltó que se otorgó a la Corte, la oportunidad de impulsar un cambio de paradigma que supere inercias jurídicas y prácticas excluyentes, reconociendo que la democracia se construye desde las comunidades y su cosmovisión.

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