La segunda “Asamblea por la Reconstitución del Movimiento Social” se declaró en estado permanente y como un espacio de unidad colectiva de los pueblos de Oaxaca, en defensa de la vida, la tierra y el territorio; y busca recuperar la memoria histórica de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
El sábado 21 de febrero se reunieron en Santa María Atzompa, más de 350 representantes de 47 organizaciones sociales, sindicales, colectivos, defensores y defensoras comunitarias, académicos, autoridades agrarias y municipales, así como comunicadores comunitarios, esto con el objetivo de dar seguimiento a los acuerdos de la primera “Asamblea por la Reconstitución del Movimiento Social en Oaxaca”, que permitan la construcción de una agenda de lucha y plan de acción con base al análisis del contexto global, nacional y regional.
Esta Asamblea busca hacerle frente a la grave crisis política, económica, climática y humanitaria de cara a una preocupante avanzada de gobiernos autoritarios y la imposición de un modelo extractivo en el estado.
Destacaron que, a tres años del inició de la denominada “Primavera Oaxaqueña”, se evidencia una política de continuidad neoliberal que únicamente “simula” ejercicios democráticos, caracterizada por el nepotismo, la corrupción, con personajes que utilizaron la lucha social como estandarte para alcanzar puesto de poder para su propio confort, mientras que en la vía de los hechos no corresponde a un gobierno de izquierda, indígena ni popular.
Sino todo lo contrario, manifestaron que responde a los grandes intereses transnacionales políticos y económicos, despojando sistemáticamente los territorios, agrediendo, persiguiendo y asesinado a los integrantes del movimiento social, violando los derechos laborales, los derechos humanos, incrementando la violencia y el ecocidio, fragmentando el tejido social mediante la imposición de programas sociales, militarizando los territorios, empoderando cacicazgos regionales, utilizando a la policía y a los grupos de choque disfrazados de expresiones y figuras sociales para confrontar, dividir y reprimir la protesta social.
Mediante las mesas de trabajo regionales se analizó el impacto de este sistema en las ocho regiones de Oaxaca, lo que permitió la identificación de peligros y amenazas latentes a los derechos y territorios, todo con la amenaza latente a la propiedad social de la tierra, así como de los derechos de los trabajadores del campo y de la ciudad.

Los pueblos, comunidades, barrios, colonias y organizaciones sociales participes de la Segunda Asamblea refrendaron su rearticulación para construir la unidad estratégica, fortaleciendo mecanismos asamblearios para la toma de decisiones, y reafirmaron la importancia de la formación política para fortalecer nuestras luchas en la defensa territorial frente a los megaproyectos, construyendo autonomía y autodeterminación como acción cotidiana. Garantizando la participación real y horizontal de mujeres, juventudes y diversidades sexogenéricas.
Asimimo, anunciaron un plan de acción con diversas actividades, entre ellas la recuperación de la memoria histórica del movimiento social y la conmemoración de los 20 años de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), también, seguir fortaleciendo sus alianzas y vínculos a nivel comunitario, regional, estatal, nacional e internacional con otras luchas y resistencias que coincidan en hacer frente a esta crisis global.
Del mismo modo, solicitaron la liberación inmediata del defensor de los bosques, Pablo López Alavez, quien desde agosto de 2010 enfrenta una detención arbitraria como represalia a su labor de liderazgo comunitario en la comunidad indígena de San Isidro Aloápam, luego de denunciar la presencia de actividades ilegales llevadas a cabo en la zona, mismas que afectaban a l territorio y al medioambiente de la comunidad.
El esclarecimiento del asesinato del defensor Catarino Torres Pereda, la reparación del daño de las víctimas de extorsión y tentativa de homicidio de la agencia municipal de Palo Grande, en Miahuatlán de Porfirio Díaz por la policía municipal, y la destitución inmediata de su comisario. Así como justicia para el dirigente del Frente Popular Revolucionario (FPR), Tomás Martínez Pinacho, y el cese inmediato de la criminalización y judicialización contra personas defensoras del territorio, entre otras.
Cabe mencionar que fue el pasado 17 de julio de 2025, cuando más de 40 colectivos, organizaciones sociales y sindicales realizaron en el auditorio “Enedino Jiménez” de la Sección 22 de la CNTE la primer “Asamblea por la Reconstitución del Movimiento Social en Oaxaca”. Las y los 336 representantes provenientes de 60 comunidades analizaron el caminar del movimiento social y tomaron acuerdos para su reconstitución, por medio de la reflexión colectiva en mesas de trabajo, paneles y plenarias se debatieron la memoria histórica, los logros y los desafíos del movimiento social oaxaqueño.
Desde la primera reunión, existió consenso en la caracterización de los gobiernos actuales estatal y federal “en ser la continuación del neoliberalismo mediante políticas de despojo y estrategias de cooptación, represión, militarización, y criminalización de activistas, defensores y luchadores sociales”, tal y como afirman en su pronunciamiento.
Así, se denunciaron las violencias y la discriminación de varios sectores de la población (mujeres, población indígena, juventudes, diversidades sexogenéricas), así como el autoritarismo de la llamada “Primavera Oaxaqueña” y la “Cuarta Transformación”, denunciando desde entonces, la grave situación de los ecosistemas y la biodiversidad, así como “las nulas políticas ambientales para evitar y contrarrestar la catástrofe climática”.

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